lunes, 29 de febrero de 2016

Algarrobo (León Cecenarro / Bruno Arias): "No podrán las mineras robarnos ni el futuro ni la dignidad"


Mi gente lo llama el árbol
milenaria raíz maderal
abrazaste tu vida a la lucha
entre piedras de aquel jarillal
nadie supo que había un cordero 
heredad de mi raza diaguita
en el cuenco redondo y profundo
tu simiente pudo germinar, pudo germinar... 


Las viejas comadres dijeron
que si es negro es del salitral
que lo trajo el viento en sus alas
huayrapuca de la libertad
sos el vuelo de un cóndor andino
remontando al cielo calchaquí
para hacerte aguijón y pelea
en la memoria del gran Chelemín, Chelemín... 
¡¡Algarrobo... Algarrobo... Algarrobo... Algarrobo!!! 
Sos emblema de un pueblo que lucha 
por el agua de Andalgalá. 
No podrán las mineras robarnos 
ni el futuro ni la dignidad. 
No podrán las mineras matarnos 
con Atajo, Alumbrera y el Agua Rica, 
Al santuario que es el Aconquija 
jamás dejaremos tocar, tocar, tocar. 

Mi pueblo guarda en su memoria 
el valor que aún sale a pelear 
por siglos de oprobio y despojo 
que jamás debemos olvidar. 
Todavía nos roban el oro 
con la infamia y la complicidad 
de gobernantes que al pueblo traicionan 
y por monedas nos entregarán, nos entregarán... 
Aquel triste 15 de febrero 
tu raíz como cuña partió 
a la piedra de la injusticia 
donde el pueblo en la calle peleó 
defendiendo el agua y la vida 
por los hijos y los que vendrán 
¡¡ malditas mineras de muerte 
jamás dejaremos pasar, pasar, pasar !!! 

¡¡Algarrobo... Algarrobo... Algarrobo... Algarrobo!!! ... 

Sos emblema de un pueblo que lucha 
por el agua de Andalgalá. 
No podrán las mineras robarnos 
ni el futuro ni la dignidad. 
No podrán las mineras matarnos 
con Atajo, Alumbrera y el Agua Rica, 
Al santuario que es el Aconquija 
jamás dejaremos tocar, tocar, tocar. 

martes, 23 de febrero de 2016

Ni una voz para nombrarlo



Inmóvil y de pie, sobre una loma 
manteníase apenas. Su figura 
parecía evocar con desventura 
su antiguo tiempo de potranca y doma. 

Por entre un pastizal de blando aroma 
me acerqué a contemplar su desventura. 
Sólo a su lado mi piedad segura 
y el vuelo ocasional de una paloma. 

Miré su pelo sucio, deslucido, 
su belfo triste, su mirar vencido: 
todo eso suyo de animal hundido. 

Y al contemplar su soledad serena 
sentí que estaba como yo en el mundo 
sin mas sostén, que el de su propia pena. 


Era una cinta de fuego 
galopando, galopando. 
Crin revuelta en llamaradas. 
Mi alazán, te estoy nombrando. 

Trepó la sierra con luna, 
cruzó los valles nevando. 
Cien caminos anduvimos... 
Mi alazán, te estoy nombrando. 

Oscuro lazo de niebla 
te pialó junto al barranco. 
¿Cómo fue que no lo viste? 
¿Qué estrella estabas mirando? 

En el fondo del abismo 
ni una voz para nombrarlo... 
Solito se fue muriendo 
mi caballo, mi caballo. 

En una horqueta de un tala 
hay un morral solitario 
y hay un corral sin relinchos. 
Mi alazán, te estoy nombrando. 

Si como dicen algunos, 
hay cielos pa'l buen caballo, 
por ahí andará mi flete 
galopando, galopando. 

Oscuro lazo de niebla 
te pialó junto al barranco. 
¿Cómo fue que no lo viste? 
¿Qué estrella andabas mirando? 
En el fondo del abismo 
ni una voz para nombrarlo...
Solito se fue muriendo 
Mi caballo, mi caballo.

lunes, 22 de febrero de 2016

Eduardo Chirinos / ¿Por qué no regresas, entonces?


Lo que mi padre quiere realmente de mí

1

Anoche tuve un sueño. Acompañaba a mi padre
por un camino de tierra. Los dos íbamos a caballo
y apenas cruzábamos palabras. A lo lejos se veía
la sombra de unos sauces, las luces de un pueblo
desconocido y remoto. De pronto, mi padre detuvo
su caballo y preguntó si yo sabía a dónde íbamos.
Le contesté que no. Entonces vamos bien, me dijo.

2

Los caballos del sueño sabían de memoria
el recorrido. Era cuestión de abandonar las
riendas, de dejarse llevar. Eso me causaba un
poco de aprensión, incluso un poco de miedo.
Mi padre, en cambio, parecía muy tranquilo.
Pensé, parece tranquilo porque está muerto.

3

Aquí es donde vivo, dijo como si me quitara
una venda. Fue muy poco lo que vi. Sólo un
páramo de piedras, remolinos de arenisca,
huesos de caballos amarillos. ¿Qué te parece?
No supe qué decir. Tenía sed y me dolía un
poco la garganta. Es un lugar hermoso, dijo,
pero a veces me gustaría regresar. ¿Por qué
no regresas, entonces?, pregunté. Porque es
más fácil que tú vengas me dijo. Y desapareció.

Eduardo Chirinos (Lima, 4 de abril de 1960- Lima, 17 de febrero del 2016)

sábado, 20 de febrero de 2016

martes, 16 de febrero de 2016

Hamaikus / Haikus paralelos


HAMAIKUS / Haikus paralelos, para la Moni 
Una artesana
hamacada, momento
en cielo firme.
\\
Una artesana
ama cada momento
en cielo firme.

D.A.T. / 2016

miércoles, 10 de febrero de 2016

Mónica Mera / El boomerang



Esa manía tuya de partir
con las palabras
de sumarte a todos los festejos de tristeza
de pararte detrás de cada rincón de despedida
anunciando que te vas en altavoces.
Llegas con olor a ausencia,
pero llegas y llegas hasta que partes
adelantando fechas,
cambiando boletos en la ventanilla del tiempo.
Llegas con aviso de retorno,
con silueta de boomerang
para seguir huyendo de vos mismo.

Mónica Mera: El diario de los amantes 
(Ediciones del Parque, 2015)

http://merapoemas.blogspot.com.ar/2013/07/boletos.html